En estos días se han cumplido 43 años de exilio del pueblo saharaui. Del vergonzoso abandono del estado español del pueblo saharaui a la ocupación del estado invasor de Marruecos.
Actualmente miles de personas se encuentran al borde de la hambruna y con un sistema de salud incapaz de cubrir las necesidades mínimas. La caída de la ayuda humanitaria internacional pone en grave riesgo las condiciones de vida de más de 170.000 refugiados saharauis.
Los refugiados saharauis están siendo olvidados por la comunidad internacional, de esta manera es fácil que su situación pase desapercibida, aunque sea extremadamente crítica.
Los recortes están obligando al programa Mundial de Alimentos (PMA) a reducir la ayuda a consecuencia de la falta de financiación, a imponer reducciones en los programas de apoyo nutricional.
Son ya 10 años de minoraciones en las ayudas humanitarias que han convertido a estos refugiados en una de las mayores crisis humanitarias silenciadas en la actualidad. La situación de estos refugiados, sus graves necesidades humanitarias no parecen estar en el radar de los medios de comunicación, ni en España ni en la comunidad internacional
Las perspectivas para este año, según comentan desde varias instituciones, no son nada optimistas. Según las previsiones, existe un riesgo real de que se declare una severa crisis humanitaria en los campamentos. Demasiados niños refugiados están hambrientos y están sufriendo desnutrición infantil ya que el nivel de apoyo ha disminuido de forma drástica en estos últimos años.
La Media Luna Roja Saharaui (MLRS) ha pedido a los países donantes ayudas urgentes para salvar a la población del riesgo de la hambruna, así como medicinas y productos relacionados con la nutrición de la maternidad y la infancia.